Pedro Uris

Comenzó a escribir en los albores del Cretácico y fue uno de los puntales del llamado cine independiente valenciano (también dirigió). Con el paso del tiempo maduró y dejó de ser independiente para ser decididamente dependiente. Ha volcado sus conocimientos en la crítica cinematográfica. Sus críticas son de las consideradas constructivas. Pero si algo no le gusta, no le gusta. Y si le parece un desastre, fundamenta porqué es un desastre (constructivamente, eso sí). No le altera ni un virus informático que haga perder el trabajo de dos meses. Difícilmente será víctima de un ataque de pánico y cuando la ansiedad se apodera de un equipo, allí está para aportar templanza y sentido común. De su serenidad, aplomo y saber hacer se han beneficiado series como "Negocis de família" y "Les Moreres" o programas de televisión como "Autoindefinits". Su sello ha quedado marcado en varias TV-Movies: "De colores", "Las palabras de Vero", "Vida de familia" y "Adrenalina". El ICAA se ha rendido a su valía concediéndole ayudas a varios de sus proyectos. Viaja más que duerme... ¡y encima tiene tiempo de escribir alguna novela como "Cita con la eternidad", que acaba de ser publicada!

 
 

 
 

Jorge Juan Martínez

Jorge nace en Valencia un 23-F de 1966. A los cuatro años aprende a leer, contumaz adicción de la que hasta la fecha no ha logrado liberarse. Yendo a peor, en la adolescencia contrae, entre otros, el vicio de la poesía y escribe un libro que contiene algunos de los versos más absurdos de la lengua castellana pero que, para su pasmo, le premian y publican en 1989. Decide pues no perpetrar más poemas y pergeña una novela, “De este lado del silencio” que de modo insólito vuelven a premiar y publicarle en 1994. Fruto de su firme resolución de no insistir en la novelística, publicará en lo sucesivo tres colecciones de relatos (“El Francotirador Sentimental”, “Un Maestro del Soborno” y “Mundo Bizarro”) que jurados sin escrúpulos le siguen premiando, inasequibles al error. Mientras tanto, el chico estudia y transgrede diversas leyes, ejerce el periodismo, la hostelería, y la (in)docencia, se hace con un prestigio como negro editorial, audiovisual e incluso conceptual. Merced a ello, consigue viajar de gorra con frecuencia alarmante. Hacia 1995 se larga a Madrid con la excusa de estudiar cine, el otro amor de su vida, y desde entonces participa con asiduidad en la escritura de cortometrajes, series televisivas, largometrajes y documentales varios. En 2002 obtiene el premio Goya al Mejor Guión Adaptado como coguionista de “Salvajes”. En la actualidad, recibe más apremios (la luz, el agua, la hipoteca) que premios, pero sigue ganándose la vida mal que bien (a veces mal y a veces bien) con la escritura y aledaños mientras trata de buscar nuevos retos en los que seguir demostrando su exuberancia cerebral, ya demostrada en producciones como “A las once en casa”, “El súper”, “Negocis de família” o “Les Moreres”. En la foto se le puede apreciar concentrado en la composición de un haiku. “Se sufre, pero se aprende” parece ser la divisa de este entusiasta creador.

 
 

 
 

Ada Hernández

Nació en Venezuela apenas en 1974. Hija de emigrantes españoles, regresa a la tierra de sus padres hace ya seis años con la intención de estudiar técnicas de guión, cargada con tantas toneladas de pasiones, sentimientos y emociones que el caudal del charco que cruzó aumentó con las lágrimas incontrolables de aquellos a quienes contó sus guiones durante el vuelo. Aunque esta historia tan bonita tiene matices: en realidad vino huyendo. Sí, huyendo: en Caracas trabajó en el equipo creativo de varios documentales y programas de televisión… ¡con tanto éxito!, que comenzó a temer ser contratada para guionizar la gala de Miss Venezuela (galardón al que aspiraba, democráticamente, el Presidente del país y a ella le parecía que no daba la imagen; ahora que, como se empeñara…). Pero tarde o temprano todos volvemos a nuestras raíces, así que ella cruzó el Atlántico para terminar escribiendo, en Valencia y en Madrid, el género por excelencia de su tierra: el culebrón (“Negocis de familia”, “El juramento de Punta Brava”, “Les Moreres”, “El porvenir es largo”). La disciplina es su bandera, así que es de las que se levanta y se pone a escribir en pijama, ¡sin perder tiempo! El ICAA se lo reconoció y le otorgó la ayuda para desarrollar su primer guión de largometraje “Maletas de madera”. Actualmente tiene que quitarse el pijama (¡vaya pereza!) cuando se reúne con el director con el que está escribiendo su segundo proyecto cinematográfico “El Amor no es lo que era”. Su romanticismo o su idiotez la han llevado a dejarse la piel para escribir y dirigir dos cortometrajes en cine: “Todo Recto” y “3 hijos y 1 vestido”, que como todos los cortometrajes del mundo tienen algunos premios (no podría ser de otra forma). Llegó a Valencia con una lista interminable de propósitos y ya se ha dado cuenta de que algunos eran despropósitos. Ahora sólo tiene uno: que su disciplina incluya quitarse el pijama antes de empezar a escribir. Puede presumir de haber dejado su impronta en todos los equipos con los que ha trabajado, puesto que todos sus compañeros han acabado tragando grueso. ¡Chévere, cambur!

 
 

 
 

Joana M. Ortueta

Esta bilbaína de nacimiento, carácter y acento vino a Valencia hará seis años. Le costó cuatro años  bastante improductivos de Comunicación Audiovisual asumir que nada de lo que aprendió allí era a lo que quería dedicarse: lo suyo era la escritura desde hacía mucho tiempo. Dada su procedencia, se podía haber dedicado a la pesca. Dicen que esa amenaza es una de las causas de la desaparición de la anchoa del Cantábrico, que prefirió emigrar antes que enfrentarse a ella. Su padre, periodista, le advierte que ganarse la vida dándole a la tecla es muy duro y se ofrece a pagarle un Máster de Guión y de paso mandarla lejos de casa, que ya iba siendo hora. En Valencia, grandes profesionales del medio le enseñan, básicamente, que pretender comer de escribir cine en este país es casi un chiste. Así que acepta la beca que le ofrece la FIA para quedarse a estudiar un año más, ésta vez guión para televisión. Allí tuvo como tutor a Manel Cubedo, quien la introdujo en el mundo real: como guionista de plató primero y escaletista después, en más de 250 capítulos de “Negocis de família” y otros 100 de “Les Moreres”, que se dice fácil. Esto sí que fue un auténtico Máster, que le permitió dar el paso a las series semanales: como escaletista de “L'Alquería Blanca”, por ejemplo. Y tuvo ocasión de comprobar lo bien que viven los dialoguistas gracias a “Pilotari”, serie para ETB1 que escribió en euskera y sin moverse de Valencia.Por amor, y no precisamente al arte, se embarca en el experimento documental de “Las dos orillas”, una película documental de 80 minutos que empieza a verse ahora en algunas pantallas de cine (menos de las que ella quisiera, claro). Está muy orgullosa del resultado. Y tratándose de una bilbaína, muy orgullosa es decir muy pero que muy orgullosa. A sus 27 años está empecinada en pasar al menos otros tantos inventando historias y personajes, el formato es lo de menos. Lo que le falta de experiencia lo suple con las ganas.

 
 

 
 

Pepe Tienda

Pepe Tienda (no es nombre artístico) nace en Sabadell en 1974. Aunque viene al mundo más arrugado que una pasa por su condición de ochomesino, su padre lo recibe con gran alborozo (es el primer varón después de cuatro niñas). La alegría, no obstante, se trunca años después cuando le expresa su deseo de estudiar Historia del Arte (la foto recoge el instante en el que la idea empieza a rondarle por la cabeza). Ante la palidez de su progenitor, Pepe Tienda (que por esa época lleva ortodoncia) se lo repite creyendo que no lo ha entendido. Pero se equivoca: lo ha entendido perfectamente. No contento con ello, estudia también el Doctorado en Arte Contemporáneo, Historia del Cine y Teatro. Mientras su padre duda entre un asistente social o Guantánamo para alterar su conducta, realiza su primera incursión en el mundo del espectáculo: como monitor de visitas guiadas. Abrumado por la respuesta del público (risas, abucheos, indiferencia en el mejor de los casos), decide dejar de explicar la Historia para dedicarse a escribir otras historias. En ese momento, su padre pasa de darlo prácticamente por perdido a darlo definitivamente por perdido. Tras estudiar el Máster de Escritura para la Televisión y el Cine, transita como guionista por todo tipo de programas de entretenimiento, en especial de humor: “Malalts de tele”, “La cosa nostra”, “Mira, mira”, “Homo zapping” y ahora “Boqueria 3-5-7”. La ficción también le llama: co-escribe el largometraje “Aquitania” y las TV-movies “De colores”, “Sprint especial” y “Latidos” y participa como escaletista en el culebrón “Negocis de família”. Y es que hay algo en él que destaca, aparte de su tabique nasal: ¿su versatilidad? No. Su incapacidad para decir que no a nada que ponga a prueba su imaginación. A todo esto, su padre sigue de cerca sus trabajos. Y no sólo no lo deshereda, sino que incluso reconoce públicamente (esto es, a su mujer) que se distrae con lo que ve. A veces, hasta se emociona.

 
 

 
 

Melchor Mombo

Nacido en fecha indeterminada (aunque dicen que 1965 es un año muy señalado para él), este individuo es piloto de la Melchor Mombo Company. Las vicisitudes vitales que ha padecido a lo largo de su existencia le han llevado a pilotar aviones de combate durante la II Guerra Mundial (pese a no haber nacido todavía), realizar difíciles misiones de transporte aéreo para diversas causas nobles o rescatar indefensas damiselas de malvados personajes (sin recibir el premio que anhelaba encontrar). En los escasos momentos de ocio que halla entre misión y misión, se ha dedicado desde su lejana base en el sudeste asiático a realizar tebeos ("El ojo del africano", "La bahía del ahogado", "Rajastán", o la serie de aventuras que relatan sus peripecias al frente de la compañía que lleva su propio nombre); escribir teatro ("El segrest de S.M.", "Xup-xup", "Projecte AVA"...); cortometrajes ("Rufino", "Aparentemente evidente"...); y guiones de largometraje ("A Dublín", "Lucas", "El abrazo del cactus", "El lunar de María"...), que normalmente han caído en manos del enemigo. Pero su espíritu aventurero le ha empujado a embarcarse en otros proyectos de gran envergadura, lo que tradicionalmente se llaman locuras, con resultados dispares y, eso sí, enormes quebraderos de cabeza. Durante cinco años crea los espectáculos, diseña el vestuario de los moradores y lleva a cabo la dirección artística en la construcción de Terra Natura Benidorm. Un lugar en el que descubre que no todas las alimañas están aisladas y que algunas llevan corbata. Después de esta experiencia mítica y de una mucho más sencilla misión de rescate en Tayikistán, pasa varios meses realizando la imagen gráfica, el interiorismo y la tematización de la cadena de restaurantes "Livingstone F&B". También asume el reto de crear el proyecto "Cruïlla de cors" para la Fiesta de Moros y Cristianos de Alcoy, esperando, sin suerte, que San Jorge se apiadara de él. En este proyecto realiza guión, diseño de vestuario y elementos de atrezzo, decorados, imagen gráfica... además de dos cuentos infantiles ("Yazid, l´amant de la mitja lluna" y "Sigfrid, el pacificador de la creu"), con lo que echa por la borda otro año y medio de su azarosa existencia. En algunos instantes de su vida y en busca de convertirse en un anónimo ciudadano al que no acose la fama, usa el peculiar , ridículo, improbable e increíble seudónimo de JORDI PEIDRO. Podéis conocer algunas de las numerosas y apasionantes aventuras de Melchor Mombo en www.melchormombocompany.blogspot.com

 
 

 
 

Tirso Calero

Tirso Calero es alcoyano y abogado, pero ni vive en Alcoy ni ha pisado un juzgado en su vida. Como guionista, le ha tocado hacer casi de todo, y se le puede imputar por culpa, pero nunca por dolo: "Hay una carta para ti" con la Gemio, "Grand Prix" o "Un domingo cualquiera" con Ramón García, "El diario de Patricia", "Salsa Rosa" y un largo etcétera. Y como le sobra tiempo, colabora como creativo en campañas y spots de la agencia Bassat y Ogilvy. Ha sido guionista de series como "El Mundo de Chema" y lo más se ha aproximado a su carrera de abogado fue participar en un hecho casi delictivo como la serie “Ana y los siete” (y no se arrepiente en absoluto). Puso en marcha "L'Alqueria Blanca" para RTVV, siendo coordinador de guiones durante la primera temporada y escaletando varios capítulos de la segunda. Hasta que su cabeza dijo basta (todavía está en tratamiento, aunque ya anda algo mejor). En realidad decidió emigrar de aquel entrañable pueblecito antes de, al igual que les sucedió a sus antepasados moriscos, ser víctima de un inexplicable decreto de expulsión y de un espíritu maligno que pulula por sus callejuelas. Y como con las historias de los años sesenta no le fue mal, retrodeción un poco más en el tiempo y se puso a escaletar "Amar en tiempos revueltos". Escribió la TV-Movie “Mobbing”, producida en 2005 por la FORTA y dirigida por Sonia Sánchez). Siguiendo con sus hitos judiciales, su nombre aparece como inculpado del horrible crimen que responde al nombre de “Miguel & William”, que se rodó en el año 2006 y que firma Inés París. En su descargo, decir que sólo es el autor del argumento original que se parece en poco o en nada a lo que desgraciadamente ha visto poca gente (gracias a Dios…) en las pantallas. Pero la reincidencia se cuenta entre sus virtudes / defectos y quiere insistir: ahora tiene unos cuántos largometrajes escritos en pre-producción ("Light my fire", dirigido por María Ripoll, con Paz Vega; "30 años no es nada", dirigido por Fernando Guillén Cuervo, con Sancho Gracia; y "Blockbuster", dirigido por Santiago Pumarola). Y el más difícil todavía: prepara sin alevosía el salto (sin red) a la dirección con la película de bajo presupuesto "Caníbales", producida por El Paso, siendo codirigida por Rodrigo Sancho. ¿Culpable o inocente?