Miquel Peidro Zaragoza nació en Alcoy (provincia de Alcoy, capital de Alcoy) en 1965. Igual que algunos niños nacen con un pan bajo el brazo, él lo hizo con un bolígrafo bajo el suyo; y por suerte para su madre fue durante la década de los 60, pues de haberse inventado los ordenadores, el parto hubiera sido mucho más doloroso.
En un momento de enajenación mental que debió ser más transitoria intentó estudiar Derecho, pero la cosa se torció. Al menos le sirvió para no conocer cuál es la diferencia entre los abogados y sus clientes. También es cierto que las leyes y los códigos estaban en un segundo plano, mientras se dedicaba a lo que era y es su verdadera pasión: la escritura.
Así que decidió estudiar Técnicas de Escritura de Guión para Cine y Televisión. Rápidamente descubrió dos cosas: la primera, que escribir es muy fácil; la segunda, que escribir bien es muy complicado. Tuvo la suerte de pasar por las manos implacables y las mentes privilegiadas de tres gurús de la escritura audiovisual: Lola Salvador Maldonado, Rodolf Sirera y Jorge Goldenberg. Sobrevivió a los tres, y eso ya fue un éxito. Y vio que la cosa podía funcionar cuando comenzaron a llegar algunos reconocimientos: una nominación al Goya para un corto co-escrito por él, el Premi de Teatre Ciutat de Alcoi, el Premio ATV a una TV-Movie en la que participó como guionista, un par de Premis Tirant al Mejor Guión…
Ahora, tras años dedicado al mundo del cine y la televisión, se enorgullece de haber formado parte de muchos equipos, de haber dirigido alguno y, sobre todo, de, como suele ser habitual, llevarse bien con todos sus compañeros… menos con uno. Y quiere hacer partícipes de esta nueva etapa a todos aquellos que confíen en su capacidad de trabajo, en su disciplina y en sus ganas de hacer bien las cosas.
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